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By SmartWallboxes
Cuando se decide dar el paso hacia la movilidad eléctrica, una de las primeras dudas que surgen es la de la recarga y como gestionarla. ¿Es suficiente el cargador estándar del coche para conectarlo a la toma de corriente de casa o hay que instalar un Wallbox? ¿Está suficiente una potencia de 3kW o 4kW o hay que pedir un aumento? Hoy en día gracias a los cargadores domésticos de vehículos eléctricos o Wallbox es muy fácil responder a estas preguntas.

¿Es realmente necesario instalar un Wallbox?
Para resolver esta duda debemos entender qué vamos a hacer con nuestro coche eléctrico y cuáles son todas las soluciones posibles.
El punto de partida es el cable de carga que nos viene suministrado por el fabricante, el que se conecta a la clásica toma schuko de la casa. ¿En qué casos nos será suficiente? Os puedo decir que utilizando este cargador que de media carga a 2kW supone conseguir 100km de autonomía cada 10 horas.

Para aumentar la potencia (y por tanto la velocidad) hay que cambiar a un Wallbox, que existen fijos o portátiles. Los portátiles son muy cómodos y versátiles pero cuestan mucho y están más sujetos al desgaste y a disponer de una linea que soporte esa potencia de carga. Los fijos obviamente no tienen la comodidad de poder llevarlos siempre encima pero en cambio son mucho más duraderos y fiables en el tiempo. La potencia de estos últimos es muy variable, según las necesidades, van desde los 3,6kW (que nos dan nuestros 100km de autonomía en 6 horas) hasta los mas habituales de 7,4kW (3 horas en este caso).
Precisamente en lo que respecta a este tipo de Wallbox hay diferentes marcas en el mercado que los fabrican, cómo pueden ser Wallbox, Policharger, ORBIS, V2C, etc.
Para instalar un Wallbox más allá de los 7,4kW hay que tener un sistema eléctrico diferente, trifásico, y en este caso llegamos a los 22kW de potencia pero hay que decir que además de las diferencias en el sistema, en la mayoría de los casos es inútil ya que el 90% de los coches cuando se cargan con corriente alterna son capaces de absorber 11kW como máximo. En este caso, sin embargo, nuestros 100km habituales se recargarían en 2 horas.

Hablando de esto último, no hay que olvidar cuáles son las características del coche que pretendemos comprar, ya que si fuera, por ejemplo, un híbrido enchufable con una batería pequeña y una carga máxima de 3 kW, sería inútil suministrarle mas potencia a través de un punto de recarga mas potente.
En este caso, instalar un Wallbox de mayor potencia que la que admite tu vehículo actual solo tendría sentido de cara al futuro, por si más adelante cambias a un coche eléctrico puro que acepte una potencia de carga superior.
Si actualmente dispongo de una potencia entre 3 y 4 kW, ¿tendré que aumentar la potencia?
Depende, y depende de la media de los kilómetros que recorras diariamente. Digo la media porque si recorro 100km diarios y luego una vez al mes hago 400 mi punto de recarga estará dimensionado para 100km y el día de mayor afluencia lo cubrirán las estaciones de recarga que encuentre por ahí, sobre todo las rápidas, que además, son mas caras que recargar en casa, pero tienen mucho más sentido su uso en viajes largos.
Así que si mi viaje entra dentro de los 100km diarios y dispongo de 10 horas al día para recargar el coche, puedo dejar la potencia en 3kW, siempre y cuando por supuesto no utilice aparatos especialmente intensivos en consumo de energía durante este periodo de tiempo. Si no dispongo de esas 10 horas o si necesito utilizar otros elementos que consumen energía mientras el coche se recarga, entonces sí debería solicitar un aumento de potencia por encima de los 3 kW.

Sin embargo, hay que decir que también puedes encontrar un buen compromiso, es decir, aprovechar la posibilidad que ofrecen muchas compañías eléctricas para instalar un Wallbox, una tarifa especifica para vehículos eléctricos, estas tarifas van de tener hasta 7kW de suministro nocturno sin tener que cambiar la potencia contractual. Esto es sólo aplicable en el caso de instalar un Wallbox inteligente.
Sobre los Wallboxes inteligentes, hemos hablado antes de Wallbox, Policharger, ORBIS y V2C y en este caso estos Wallbox se interconectan con la entrada de corriente en la vivienda, pero ¿por qué esto es tan importante a la hora de instalar un Wallbox? Porque la gestión dinámica de la recarga le permitirá subir o bajar la potencia entregada al coche en función de la corriente que esté consumiendo el resto de la casa. Esto podría ser una excelente ayuda para optimizar los tiempos de recarga, ya que el Wallbox inteligente lo hará de forma automática, y sin tener que cambiar necesariamente la potencia contratada (o cambiar la tarifa eléctrica como acabamos de mencionar).

¿Cuánto cuesta un Wallbox?
Si nuestro cargador suministrado de serie no nos resulta suficiente, él gasto rondará entre 499€ y los 800€ para una estación de carga variable en el caso de los Wallbox. Partamos de 400/500 euros y se llega a 700 euros para equipos dotados de balanceo de carga que en función de la potencia instalada se adaptaran dinámicamente, y hablamos de equipos de entre 700 y 800 euros en equipos con conectividad Wifi y Bluetooth y con gestión a través de aplicaciones móviles o plataformas OCPP.

Ten en cuenta que sí existe una ayuda estatal relevante: la deducción del 15 % en el IRPF por instalar un punto de recarga en tu vivienda, con una base máxima de 4.000 € anuales y aplicable a instalaciones finalizadas hasta el 31 de diciembre de 2026. Debes pagarla por medios bancarios trazables (no en efectivo) y contar con las autorizaciones necesarias. El plan MOVES III ya finalizó, pero conviene comprobar también las bonificaciones de IBI e ICIO de tu ayuntamiento y las convocatorias autonómicas vigentes.
Esperamos haberte aclarado algunas dudas y, sobre todo, haberte dado las herramientas que necesitas para empezar a entender este mundo y tomar la decisión adecuada para ti a la hora de instalar un Wallbox. En próximos artículos hablaremos de soluciones un poco más grandes que éstas y dedicadas a la instalación de cargadores de coches eléctricos en la vía publica cómo son las electrolineras de corriente continua con potencias que van desde los 30kW hasta los 150kW, donde conseguiremos cargar un vehículo eléctrico puro en menos de 20 minutos.
Guía rápida: pasos para instalar un Wallbox
Más allá de la potencia, estos son los pasos habituales para instalar un Wallbox en 2026:
- Estudio previo: un instalador revisa el cuadro eléctrico, la distancia hasta el punto de carga y el estado de la instalación.
- Elección del equipo: potencia (normalmente 7,4 kW en vivienda), con o sin balanceo dinámico según tu potencia contratada.
- Instalación y protecciones: cableado, protecciones obligatorias (diferencial y magnetotérmico) y puesta en marcha conforme a la ITC-BT-52.
- Configuración: conexión a la app, límites de potencia y, si procede, integración con placas solares.
Si quieres el detalle técnico paso a paso, tienes nuestra guía completa de instalación de un Wallbox. Y según tu caso: instalar un Wallbox en casa o en un garaje comunitario.
Preguntas frecuentes sobre instalar un Wallbox
¿Tengo que ampliar la potencia contratada para instalar un Wallbox?
No siempre. Con una potencia contratada de 3,3–5,75 kW puedes instalar un Wallbox de 7,4 kW y usar el balanceo dinámico (tipo Powerboost) para que el cargador reduzca su potencia cuando el resto de la casa consume, evitando ampliar la potencia y su coste fijo.
¿Cuánto tarda la instalación de un Wallbox?
Una instalación estándar en vivienda suele resolverse en unas 2–4 horas. Puede alargarse si hay que llevar cableado a mucha distancia o realizar obra adicional.
¿Puede instalarlo cualquiera?
No. Debe hacerlo un instalador eléctrico autorizado, que garantiza las protecciones obligatorias y el cumplimiento de la normativa (ITC-BT-52). Es lo que protege tu instalación y tu seguridad.
¿Cuánto cuesta instalar un Wallbox?
El equipo ronda los 300–1.300 € y la instalación 300–800 €. Tienes el desglose completo en nuestra guía del precio de un Wallbox.


