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Impedancia infinita frente a rearme automático
11Jun, 26 11/06/2026Sin Categoría

El crecimiento del vehículo eléctrico en España ha puesto el foco en un detalle que muchos usuarios desconocen hasta que se quedan sin luz en casa: cómo recuperar el suministro cuando el contador corta por superar la potencia contratada. La normativa obliga a resolverlo de una forma cómoda, y hoy existen dos caminos para hacerlo. Uno es el clásico dispositivo de rearme automático; el otro, más moderno y elegante, es la impedancia infinita. En este artículo te explicamos qué es cada uno, en qué se diferencian y por qué la impedancia infinita se ha convertido en la opción preferente.

El origen del problema: la ITC-BT-52 y el Esquema 2

Las instalaciones de recarga de vehículo eléctrico se rigen en España por la instrucción técnica ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. El esquema de conexión más habitual en viviendas con garaje es el Esquema 2, en el que la casa y el punto de recarga comparten un único contador principal.

La particularidad de este esquema es que el propio contador inteligente asume el control de la potencia contratada, sin necesidad de un ICP independiente. Cuando el consumo combinado de la vivienda y el coche supera ese límite, el contador corta el suministro. Y aquí aparece la exigencia clave de la normativa: el rearme debe poder hacerse desde la propia vivienda, sin obligar al usuario a bajar al garaje a manipular el cuadro del cargador. Es, ante todo, una cuestión de comodidad y seguridad.

Para cumplir este requisito existen dos soluciones técnicas, y entender la diferencia entre ellas es lo que marca la calidad de una instalación.

Preinstalacion coche eléctrico

La vía tradicional: el dispositivo de rearme automático

La primera solución consiste en añadir un dispositivo de rearme automático del contador, también llamado reconectador. Se trata de un equipo activo —habitualmente un contactor de 16 o 32 A— que se instala junto a las protecciones del cargador.

Su funcionamiento es mecánico: cuando el contador detecta el exceso de potencia y corta, el dispositivo desconecta la carga del cargador y, transcurrido un tiempo o tras detectar el restablecimiento, vuelve a conectarla. De este modo el contador puede rearmar sin «ver» la carga del coche.

El problema es que esta vía arrastra varios inconvenientes. Supone hardware adicional que ocupa espacio en el cuadro, encarece la instalación y añade un punto más susceptible de avería. En algunas configuraciones obliga incluso a tirar cableado extra desde la vivienda hasta el garaje, lo que dificulta el montaje y lo hace inviable en edificios con instalaciones antiguas. Y los sistemas basados en temporizadores pueden fallar si los tiempos de maniobra no se coordinan bien con la actuación del usuario.

La solución moderna: la impedancia infinita

La impedancia infinita —en ocasiones llamada impedancia cero o alta impedancia— resuelve el mismo requisito de una forma mucho más limpia: en lugar de añadir un equipo externo, integra la inteligencia en el propio cargador para que este se vuelva eléctricamente «invisible» ante el contador durante el rearme.

La secuencia es sencilla:

  1. Disparo. El consumo de la casa más el del coche supera la potencia contratada y el contador corta.
  2. Activación. La electrónica del cargador genera impedancia infinita y desconecta por completo su carga, de modo que eléctricamente desaparece.
  3. Rearme. El usuario solo tiene que bajar y subir el Interruptor General Automático (IGA) de la vivienda. En ese instante el contador revisa la instalación y únicamente ve las cargas de la casa, no el cargador.
  4. Restablecimiento. Si la carga medida está por debajo del límite, el contador autoriza el suministro y vuelve la luz.
  5. Desactivación. Cuando el cargador detecta que la tensión se ha estabilizado, desactiva la impedancia infinita y queda listo para reanudar la recarga.

Todo ello sin equipos ni cableados adicionales, rearmando el contador de la compañía desde el interior de la vivienda con un único gesto.

ORBIS VIARIS ISI + sobre Pedestal

Por qué la impedancia infinita es la mejor opción

Frente al dispositivo de rearme, la impedancia infinita ofrece ventajas claras:

  • Menos componentes. Al estar integrada en el cargador, elimina el contactor o reconectador externo y, con él, un punto de fallo.
  • Instalación más sencilla y económica. No requiere cableado adicional ni espacio extra en el cuadro, reduciendo notablemente el coste de montaje.
  • Sin intervención en las protecciones. El contador rearma sin necesidad de actuar sobre las protecciones del cargador, lo que simplifica el proceso para el usuario.
  • Mayor fiabilidad. Al no depender de tiempos de maniobra ni de equipos mecánicos externos, el rearme es más robusto y predecible.

No es casualidad que los principales fabricantes estén migrando hacia esta tecnología. El propio Orbis ilustra esta evolución: su modelo Viaris ISI+ incorpora la solución de alta impedancia en el conjunto cargador + protecciones, conforme a la ITC-BT-52, permitiendo que el contador rearme sin tocar las protecciones del equipo. En la misma línea, el V2C Trydan, en su versión con protecciones incluidas, integra de fábrica la impedancia infinita, evitando montar circuitos de rearme independientes que encarecen la obra.

Un matiz importante: no confundir con la reconexión por sobretensión

Conviene aclarar un punto que genera confusión. Algunos equipos incorporan también una función de reconexión automática frente a sobretensiones, regida por normas como la UNE-EN 63052/50550. Esta función es distinta: sirve para que las protecciones del cargador vuelvan a conectarse solas tras un disparo provocado por una sobretensión de la red, una vez que la tensión se normaliza.

Es una prestación complementaria y muy útil para la continuidad del servicio, pero no debe confundirse con la impedancia infinita: una actúa «de cara al contador» (rearme en Esquema 2) y la otra «de cara a la propia instalación» (reconexión tras un fallo de red). Por seguridad, esta reconexión nunca debe activarse si la desconexión ha sido manual, evitando reenergizar un circuito en el que alguien pudiera estar trabajando.

Errores en la Instalación de Puntos de Recarga

Conclusión

Cumplir el Esquema 2 de la ITC-BT-52 ya no obliga a llenar el cuadro de dispositivos adicionales. La impedancia infinita permite rearmar el contador desde la vivienda de la forma más simple, fiable y económica posible, integrando toda la inteligencia en el propio cargador. Equipos como el Orbis Viaris ISI+ o el V2C Trydan demuestran que esta es la dirección hacia la que avanza el mercado; si dudas entre ambos, lo analizamos en nuestro artículo sobre las diferencias reales entre el ORBIS Viaris ISI+ y el V2C Trydan.

Si estás valorando instalar un punto de recarga en casa, nuestra recomendación es clara: apuesta por un cargador con impedancia infinita integrada. Ganarás en comodidad, en seguridad y en tranquilidad cada vez que tengas que recuperar el suministro.